El hábito de la escritura

El deseo y el miedo

Hay dos motores para poner en marcha cualquier acción: la necesidad, y el deseo. Y al menos dos frenos potentes: sentir que nos faltan recursos -tiempo, dinero, energía, técnica- y el miedo. El que llevamos cosido bajo la piel porque hemos interiorizado durante toda nuestra vida que no valíamos para las tareas artísticas, o que eran una pérdida de tiempo; el miedo a llamar la atención, ponernos en evidencia, exponernos, hacer demasiado ruido, no ser lo suficientemente buenas, no tener algo original que decir, etc.

Cuando decidimos hacer todo lo posible para dedicar tiempo y energía a la escritura es porque, de alguna forma, se ha convertido en una necesidad. Podríamos vivir sin ella, pero nuestra vida sería un poco más pobre, menos consciente. Nos faltaría una herramienta que nos ayuda a conocernos y cuidarnos mejor; que nos hace transitar otros mundos, detener el tiempo mientras los creamos, disfrutar compartiendo con otras personas o con nosotras mismas lo que sentimos, percibimos, soñamos, tememos.

En ese momento, el deseo es una semilla que alimentar; y eso es lo que intento hacer en los cursos y talleres. También porque creo que el deseo, en general, es lo que nos mantiene con vida y con unos niveles aceptables de cordura/locura -elige la palabra que mejor te represente- para vivir en una sociedad cada vez más desconectada de lo humano, de lo lúdico y de la naturaleza.

El ejercicio que suelo proponer para conectar con el deseo es por qué escribo. A continuación, además de los ejercicios de las unidades didácticas, recomiendo empezar el cuaderno de todo. Y, un poco más adelante, hacemos una pequeña excursión para conocer a nuestros miedos y tomar un café con ellos; pero esa es otra historia, y debe ser contada en otra ocasión.

simon-matzinger-448263-unsplash
 

Empezar a escribir

Si tienes ganas de escribir pero no sabes por dónde empezar, éstas son mis recomendaciones: 

1. Por qué escribo

  • Desarrolla la propuesta por qué escribo y, cuando hayas terminado, manten el resultado a la vista, en un lugar donde puedas verlo cuando sientas el deseo de escribir pero no sepas por dónde empezar. Aquí tienes dos ejemplos, por si te inspiran:

2. Comenzar a escribir un diario o cuaderno de todo

3. Formación y acompañamiento para escribir

Si crees que podría venirte bien un poco de ayuda, esto es lo que puedo ofrecerte en estos momentos:  

  Que escribas mucho, tanto como desees.  ¡Hasta pronto!  


Imágenes: Marisa Franco, Simon Matzinger

10 comentarios

  1. Yo llevaba tiempo , alrededor de un año y medio, intentando recuperar el hábito fe la escritura , y lo he recuperado este año 2019 de dos maneras: una es una
    Cuestión muy personal y la otra porque comencé a escribir mi
    Propio blog!
    Me gusta mucho la idea del cuaderno del todo, yo siempre llevo uno en el bolso que tiene esa misión.

  2. La lectura y la escritura fueron lo mismo que mis padres, con mi abuela como sustituta porque ellos trabajaban también fuera de casa, bien sujeta, de su mano. Firme hacia el futuro, creciendo, aprendiendo, ampliando horizontes… hasta levantar el vuelo.

    1. El mayor gesto de amor es acompañar a otra persona mientras construye sus alas, remendarlas si se rompen, sostener el vuelo y la caída. Agradecida, también, por haber recibido la riqueza de los libros. Abrazo grande 🙂

¡Hola! ¿Qué te cuentas?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: