Agradecimientos, propósitos, deseos

Estos días ha salido el sol; un sol de verdad, que calienta la piel y seca los huesos. He vuelto a pasear descalza por la orilla del mar, y  me he atrevido a formular mis deseos en voz alta. Una de las cosas que  me gustaría hacer en 2019 es compartir más archivos de voz…

Volver a la esencia

Hoy me desperté pensando que nunca recuerdo los aniversarios de Narrativas y otras lunas; en noviembre hizo 4 años que publiqué la primera entrada del blog, y diseñé el primer taller. Horas y días de lecturas, audios para organizar mis ideas, enviarlo todo a la editora jefa. Ahora soy yo, pero por aquel entonces la…

Llenar cuadernos

Hace ya cinco años que la idea de este proyecto empezó a pasear por mi cabeza como algo concreto, que intentaba atrapar en palabras para darle forma; lo que no nombramos, no puede existir. Una de las opciones que estuvo muy presente fue llenar cuadernos, que era lo que yo quería que consiguieran las personas…

Escribir en otoño

Mural pintado en una pared: árbol con pájaros

Aunque el título de esta entrada es escribir en otoño, a Galicia nos llegó el invierno de golpe. Tanto, que a finales de octubre pasé de la orilla del mar, con 17 grados y un  sol cálido, a la nieve inesperada en lo alto de un puerto de montaña, dos días después. Estos días ha…

La escritura y el silencio

Cuuando alguien me pregunta qué hago, y continúa mirándome a los ojos después de contar Narrativas y otras lunas, me atrevo a decirlo en voz alta: "a veces, yo también escribo". Tengo en la pared un diploma de Solidaridad Obrera que lo acredita: "XV Certamen de Relato Breve Raimundo Alonso. Primer finalista: Salida de emergencia."…

Lavinia (Ursula K Leguin)

"Toda mi vida (...) puede parecer un jirón desgarrado e incompleto del telar, una maraña informe de hebras que no significan nada, pero no es así, porque mi mente, al igual que la lanzadera, siempre regresa al lugar inicial para buscar el patrón y continuar con él. Yo era hilandera, no tejedora, pero he aprendido…

«La guerra no tiene rostro de mujer»

Leí Chernóbil, de Svetlana Alexievich, durante tres tardes de verano, en una piscina a las afueras de Madrid.  Acababan de cumplirse 30 años de la catástrofe; había visto imágenes, reportajes, tenía 10 años cuando sucedió. Recordaba el impacto de aquel accidente; cómo fue una pieza más para que yo creyera en un mundo más respetuoso…