Escribir y cuidarte es un acto de amor

Lidia Luna - Pájaro raíz

Dedicar tiempo y energía a escribir, cuidarte, atender aquello que es importante y valioso para ti (más allá de las labores productivos, de los cuidados ineludibles) es un acto de amor profundo: hacia ti en primer lugar, pero también hacia las personas que te rodean.  ¿Estás de acuerdo, o te cuesta verlo así?  La razón…

El camino del corazón (próximas actividades)

Ayer me di cuenta de que llevaba mucho tiempo sin publicar aquí, en el blog; el espacio que durante mucho tiempo fue el refugio de mi escritura, el puente para compartirla con otras personas. Regreso a él para contarte las novedades y con la intención de seguir habitándolo. Así que aprovecho para preguntarte: ¿hay algún…

A la luz de la ardiente calavera (la sabiduría interior)

Imagen del sol que sale - escritura que alumbra

¿Conoces la historia de Vasalisa y la bruja Baba Yaga? Voy a desvelar parcialmente el final del cuento tal como aparece en Mujeres que corren con lobos. Es un cuento tradicional, por lo que encontrarás muchas más versiones en antologías o en internet.  De hecho, yo conocí este relato en una preciosa antología de cuentos…

El lugar desde el que acompaño (II)

Hoy quería hablarte del lugar desde el que acompaño la escritura, el autoconocimiento y el autocuidado; aunque lleven el auto delante, no tienen nada de individualistas. Somos en relación, en conexión, en un contexto familiar y comunitario; podemos sentirnos más o menos parte de cada una de las esferas sociales que habitamos, pero no podemos…

A la luz de las palabras

Cuando creé Narrativas y otras lunas hace ya más de 10 años tenía, como ahora, una conexión muy fuerte con la escritura y la narración oral; en el fondo de mí sabía que eso era lo que quería hacer y, en este tiempo, el anhelo se ha transformado en oficio; acompañando a otras personas he…

Sobrevolar montañas

Los pájaros sobrevolaron los Pirineos; algunos vinieron de vuelta, otros se quedaron allí. Tenía muchas ganas de volver a sentir las montañas, gigantes de piedra que envuelven y protegen; me costó dejar atrás los valles verdes, los ríos abundantes y salvajes. En el camino de regreso paramos en Asturias y me senté a contemplar un…