Escritura cotidiana IV: movimiento

Hace un par de días, mientras paseaba, me llamó la atención el movimiento de una decena de pájaros en bandada. Estaban suspendidos en el aire, como si alguien los hubiera dibujado sobre el paisaje. El viento del norte soplaba con fuerza, y parecía difícil que pudieran desplazarse. De pronto se movieron todos a la vez siguiendo la corriente; y así fueron avanzando en dirección transversal al viento, a ritmo de vals.

Si fuera un pájaro, mal que me pese, empezaría siendo uno muy grande que quiere volar, pero solo consigue dar zancadas torpes en la tierra. Tendría una cabeza enorme, y me golpearía con ella contra el suelo cada vez que intentara levantarla. Un día conseguiría alzar el vuelo, y mi cabeza encogería un poco. Después de muchos entrenamientos, su tamaño se reduciría y se ampliaría el de mis alas, perfilando un cuerpo cada vez más ergonómico. Y solo entonces, después de muchos tropiezos y varias metamorfosis, sería ese elegante halcón con el que sueño a veces. Así que me admira esa agilidad de algunos seres vivos, animales o personas, para adaptarse a las circunstancias y dejarse llevar, aprovechando el viento y las corrientes.

PROPUESTA DE ESCRITURA 4

Observa el movimiento a tu alrededor: objetos, personas, otros seres vivos. Si eliges algo abstracto, como el tiempo o los cambios, intenta representarlo en algo tangible. ¿Cómo percibes su movimiento? Demasiado rápido, demasiado lento, acompasado; natural o forzado. Recuerda que en cada propuesta te ofrezco una serie de pistas para tirar del hilo de la escritura, pero no tienes por qué seguirlas al pie de la letra; el objetivo es que te sirvan para conectar con lo que es importante y significativo para ti, con aquello que te llama la atención. También puedes fijarte en tu propio movimiento: por ejemplo, el de tu cuerpo en el espacio, en interacción con otras personas, hacia un lugar real o imaginario.

Imagen destacada : Frannie Wilson


En Narrativas y otras lunas te acompaño para que puedas contar tu propia historia uniendo los saberes de la psicología, la escritura y la narración. Si quieres conocerme un poco mejor y empezar a escribir, echa un vistazo a los recursos gratuitos que ofrezco:

Gracias por tu visita, y ¡hasta pronto!

Un comentario

  1. Es doloroso observar el movimiento de otros a través de la ventana mientras tu estás en casa atrapada en tu agorafobia. No sabes de dónde te viene pero te limita la vida, no sabes qué ni cómo, sólo, que no te puedes mover hacia fuera. Como un bloqueo energético, indescriptible, incontrolable. ¿Acaso el miedo se hace tangible? ¿Y qué pasa con la voluntad? ¿Adónde va esa energía que se queda estancada y no permite el movimiento?

¡Hola! ¿Qué te cuentas?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: