Muchas gracias por ser parte de Narrativas y otras lunas; gracias a las personas que os habéis sumado en los últimos días. Bienvenidas las almas creadoras y creativas que aterrizan desde la hermosa newsletter de Arte y Ritual, un hermoso hogar para la expresión artística. 

Cada semana escribo una carta, Palabra de luna, en la que cuento algo más sobre la escritura y las narrativas; intento que haya una propuesta concreta para que puedas llevarla a tu cuaderno. Esta entrega será un poco distinta, porque hoy quiero hablarte de mí. 

El otro día comentaba con un hombre sabio cómo nuestro corazón nos ha guiado siempre en la vida; gracias a él hemos sabido cuándo era el momento de cerrar proyectos, abrir caminos nuevos. Creo que todas las personas tenemos esa brújula interna a la que podemos llamar alma, esencia, intuición. Que desde ella el corazón susurra cada día; si no escuchas te hablará más alto, y si aun así sigues sin atender la llamada, será el cuerpo el que grite hasta que no te quede más remedio que prestar atención a lo que de verdad sientes o necesitas. 

En octubre hará 10 años que nació Narrativas y otras lunas; sé que algunas de las personitas que me estáis leyendo estáis ahí desde el principio, y eso me parece mágico. Habéis sido testigo de mis aciertos y mis errores; nos hemos acompañado en la escritura y a veces en la vida. ¡Gracias, muchas gracias! 

En todo este tiempo han pasado muchas cosas. El mundo ha cambiado mucho y, por suerte, yo también; pero mi deseo de seguir aquí continúa intacto. De hecho es más fuerte y nítido, porque ahora confío mucho más en mí, en lo que ofrezco; en las formas en que me acompaño y puedo acompañar a otras personas con el poder transformador de la escritura y las narrativas. 

Además estoy creando mi primer audiolibro; ha sido una sorpresa muy hermosa recibir el apoyo de muchas personas que quieren tenerlo entre las manos, y es bellísimo seguir trabajando en él sabiendo que ya hay gente esperando para recibirlo; entre ellas, muchas conocidas y queridas. Gracias también por eso. 

Cuidar mi expresión artística, mis espacios creativos, es un anhelo que siempre me acompañó y está en el centro desde hace un par de años; el camino es lento, pero seguro. Poco a poco voy habitando cada vez esa hoguera interior que siempre sentí, y ahora atiendo. Esa hoguera, igual que otros fueguitos, pide tiempo y energía; y, al mismo tiempo, mi cuerpo y mi corazón piden lentitud, descanso, presencia (recuerda que tienes aquí un recurso gratuito para empezar a escuchar a tu cuerpo y a tu corazón). 

Una vez más, me paro y escucho; me doy cuenta de que todavía necesito aligerar el equipaje, que no puedo sostener todo lo que llevo entre las manos. Así que, con amor y gratitud, dejo atrás algunas cosas para seguir poniendo toda mi presencia en las que aún puedo cuidar. 

Por eso La escritura y el cuerpo será el último taller de escritura que estaré acompañando con encuentros en directo, a excepción de los dos intensivos de noviembre y diciembre que ya estaban programados; lo cuento todo aquí, por si prefieres escucharlo. El acceso a los demás talleres seguirá como hasta ahora; de momento podrás sumarte cuando quieras y seguir contando con mi acompañamiento en el grupo de Telegram y en los encuentros mensuales de preguntas y respuestas. También seguiré dando prioridad a la formación especializada; acabamos de empezar una edición grupal de Acompañar con la escritura y las narrativas y, si todo va bien, en marzo de 2025 comenzará la siguiente. Tengo mucha ilusión con el Telar de historias, que por fin se ha hecho realidad. 

Lo que se acaba son los talleres de escritura con un acompañamiento más intensivo, con fecha de inicio y de cierre. Son espacios que valoro mucho; pero, igual que hice con los talleres presenciales, renuncio a ellos porque, salvo excepciones maravillosas y la formación especializada, que se queda y crece, desde 2020 no consigo juntar un grupo de personas que quieran dar el salto a la vez. 

Si has llegado hasta aquí, ¡muchas gracias por leerme! Gracias por estar al otro lado. Espero que, además de conocerme un poquito mejor, esta reflexión te sirva para seguir el hilo de tu corazón. Si tienes dudas escribe a partir de ellas; si tienes un deseo, bájalo al cuerpo y al papel. Y si quieres contarme o preguntarme algo, estoy al otro lado. 

¡Que escribas y sueñes mucho! Que puedas cuidarte y cuidar todo aquello que es importante para ti.

Esta carta forma parte del boletín de noticias de Narrativas y otras lunas; a veces, como hoy, las publico en abierto, pero normalmente solo llegan a las personas que se suscriben mediante la sección recursos de la web o aquí.

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