Escribo ahora que ha llegado un poco de calma, aunque las palabras llevan horas en mi cabeza; algunas han salido esta mañana en el boletín de noticias. Escribo ahora que hay, por fin, silencio; dentro y fuera. He tenido que pararme, sentarme en una roca junto frente a la ría (sí, un privilegio en estos tiempos) y dejar que me inundara el miedo. Miedo al cambio, a lo desconocido, a la incertidumbre; miedo al miedo. Miedo a la reacción colectiva y a la falta de reacción. No voy a dar más detalles para no alimentar el tuyo, pero sí te diré que necesitaba hacerlo; dejar que lo invadiera todo y que después, poco a poco, se fuera diluyendo.

En este poquito tiempo, el balance de todo lo que he recogido del exterior es positivo; la mayor parte de las personas que conozco o a las que sigo en redes sociales estaban, desde el minuto uno, pensando cómo sumar al bien común. Me alegra ver que esto nos servirá para confirmar lo que llevamos tiempo diciendo; a pesar de que a veces los medios de comunicación nos muestran la peor cara de una emergencia, la respuesta más habitual es la cooperación; que la opción más favorable para todas y todos es, siempre, pensar en colectivo.

Actualización 23/03/2020 (bienvenida, primavera):

Algunos artículos que hablan sobre esto:

¿Oportunidad o crisis?

Estos días circulan muchos mensajes sobre cómo aprovechar la crisis para volver a un ritmo lento, hacer cosas para las que nunca tenemos tiempo, fortalecer los vínculos comunitarios y pasar más tiempo con las personas queridas, en el caso afortunado de que las tengamos cerca. Para darle una tregua al planeta. Creo que todo esto solo tiene sentido si le sumamos una dosis de empatía reforzada, algo que a veces echo de menos:

  • Hay personas mayores o con factores de riesgo cuya vida está en peligro.
  • Hay personas con otras personas a cargo, que están haciendo malabares tanto en lo económico, como en lo emocional.
  • Hay muchas personas que no tienen ingresos fijos a final de mes, y tampoco han podido ahorrar: empleos precarios, empleos en la economía sumergida, empleos «prescindibles»; un porcentaje grande de trabajadoras y trabajadores autónomos, pequeños negocios.

Así que vamos a necesitarnos mucho; nos harán falta recursos para gestionar el miedo, la incertidumbre, el cambio y, en algunos casos, la soledad. También para seguir alimentando el entusiasmo, la calma, la esperanza y la alegría; esto también pasará, y celebraremos la vida y su valor con más consciencia y presencia que nunca. Volverán los abrazos.


¿Qué ofrezco en Narrativas y otras lunas?

Escritura o trueno

Hace tiempo que tenía pensado abrir una nueva convocatoria de Escritura o trueno, un mini curso gratuito que trajo muchas cosas bonitas; no terminaba de encontrar el momento, y creo que puede ser este. Si las circunstancias lo permiten comenzamos nueva edición el miércoles 18 de marzo, con la esperanza de que este espacio de encuentro nos traiga un poco de calma. Inscripción CERRADA.

Escritura o trueno

Condiciones especiales en los cursos

Descuento del 25% en todos los cursos para quien tenga ganas, tiempo, energía y recursos para profundizar en la escritura. Para cualquier duda, pregúntame 🙂

Audiocuentos

He empezado a grabar los cuentos de Mujeres que corren con lobos tal como están en el libro, y todavía no me había dado tiempo a pasarme por aquí a contároslo. Lo estoy haciendo con un micrófono profesional, por lo menos en los próximos 15 días no voy a tener acceso a él, pero intentaré continuar con el teléfono.
Aquí puedes escuchar el primero:

Por cierto, diversos colectivos vinculados a la narración oral están grabando cuentos estos días; puedes acceder a través de las redes sociales de AEDA.

¿Cómo empezar a escribir un diario?

Un artículo para practicar la escritura personal, que puede ser una gran compañera en los próximos días:

Sesiones individuales

Estoy disponible para las sesiones individuales de acompañamiento y apoyo psicosocial, también a un coste más reducido de lo habitual.


Y esto es todo de momento; es posible que vuelva pronto con más recursos propios o ajenos 🙂 También me encantaría saber qué estas haciendo para cuidarte, para mantener el equilibrio y la calma; incluso cualquier sugerencia que quieras compartir sobre lo que podría ofrecer desde aquí.

Que encuentres la forma de cuidar y cuidarte; un abrazo,

Mujer sentada sonriendo detrás del dibujo de un faro

PD: He escrito calma tantas veces, que quizá consiga invocarla para que se quede un tiempo 🙂

Lidia Luna

narrativasyotraslunas.com

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