“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”

Eduardo Galeano

Orientaciones para reflexionar y escribir sobre las utopías; encender el deseo y la imaginación. Lo grabé el 7 de enero y desde entonces está disponible en soundcloud, pero hasta ahora no había encontrado un ratito para crear esta entrada. Dejo pendiente la transcripción completa, pero no quiero retrasarlo más porque llevo varias semanas pensando cuánto necesitamos la memoria, la imaginación y el deseo; representarnos nuevos mundos posibles para que puedan ser. Fue la propuesta para cerrar la primera edición de Escritura y autocuidado, que acaba de terminar (aunque seguiremos encontrándonos hasta finales de mayo para hacer un seguimiento). En el último encuentro cada persona compartió un deseo pequeño que las demás recogemos como motor y aliento; lo mismo sucedió en el taller online Llenar cuadernos, cuando recogimos una semilla en forma de anhelo para cuidarla hasta la primavera. Lo haremos en El refugio de la escritura, que abre puertas el 2 de febrero.

«Pienso muchas veces en la escritura como ese latido infinto que me empuja hacia lo que no conozco. Como una semilla que existía por sí sola y, una vez que germina y empieza la vida, necesita de más elementos y de otras vidas para poder existir. Y que, a pesar de todo, con sus primeras y nuevas raíces, se aferra».

María Sánchez, Almáciga

Referencias:

Otras recomendaciones:

Dedicado a mi tío Alejandro Rodríguez, hacedor de utopías; a todas las personas que continuaron tejiéndolas cuando él se fue.

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